Un beso eterno a mi gran maestro don José Cervantes Castellanos, conocido como tío Che.
A mi madre, eternamente agradecida por sus enseñanzas
A un año de su partida, quiero hacer un homenaje al gran hombre y maestro que fue para mi el tío Che. Agradezco infinitamente sus enseñanzas, aprendí el gusto por preparar alimentos y sobre todo a valorarlos. Le extraño mucho y le mando un beso eterno.

A mi madre Marcela Lucas estaré eternamente agradecida por sus enseñanzas, su guía, por compartir el mundo de la cocina tradicional. Le doy las gracias por permanecer juntas en esta labor de compartir la cocina, de conservar las recetas que nos fueron heredadas y por ser una mujer que me inculcó el amor por la cocina tradicional oaxaqueña.

Quiero agradecer también con mucho cariño y respeto a las personas que difunden nuestro trabajo. Les comparto la entrevista que me hizo recientemente Ernestina Gaitán Cruz, una gran periodista muy reconocida en Oaxaca.
